Bodega Araujo, Empresa B certificada

Luego de la certificación Orgánica de sus viñedos y procesos de elaboración en Villa Atuel, San Rafael, Mendoza, la bodega de la familia Araujo marca un nuevo hito en su historia, habiéndose convertido en Empresa B.

Esto significa pertenecer a las empresas que miden su impacto social y ambiental y se comprometen de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias para la comunidad y el medioambiente. 

Desde la bodega afirman: «Estamos muy contentos porque esto es gracias al trabajo realizado día a día, de animarnos a elegir el camino que para nosotros es el correcto, y que nos permite evolucionar. Asumimos el compromiso de ser el cambio que buscamos en el mundo.»

Cada vez son más las Empresas B en América Latina y el mundo que están demostrando que se puede hacer negocios de una manera diferente.

Empresas B

Según el sitio web sistemab.org, cada vez son más las empresas y empresarios que buscan la transparencia y medir sus impactos sociales y ambientales. Las empresas que se certifican como Empresa B no son perfectas, pero asumen un compromiso de mejora continua y ponen su propósito empresarial socioambiental en el centro de su modelo de negocio. Miden y analizan las cinco áreas más relevantes de su empresa: Gobierno, Trabajadores, Clientes, Comunidad y Medio Ambiente, permitiendo una revisión detallada de todas ellas, con el fin de ayudar a identificar todos los posibles puntos de mejora y oportunidades para ser un agente de cambio en la economía, protegiendo la misión y potenciando el triple impacto.

La certificación de Empresa B es entregada por B Lab, una entidad sin fines de lucro en Estados Unidos. Las Empresas B redefinen el sentido del éxito de la empresa, recibiendo una marca colectiva como identidad de mercado. Se someten a una evaluación integral de su sustentabilidad con instancias de certificación y recertificación y realizan enmiendas a sus herramientas de gobernanza legales.

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